Desde noviembre 2023, Carlos Lauría es el director ejecutivo de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), la organización sin fines de lucro que defiende la libertad de expresión y de prensa en las Américas. El técnico en periodismo de la Universidad Católica Argentina trabajó en La Unión de Lomas de Zamora, La Nación y Editorial Perfil. En 1994, se mudó a Nueva York como corresponsal de la revista Noticias.

Hoy, 7 de junio, se celebra en Argentina el Día del Periodista en honor a la fundación del primer periódico patrio, ‘La Gazeta de Buenos Ayres’ por Mariano Moreno. En 1938, durante el Primer Congreso Nacional de Periodistas, en Córdoba, se estableció la fecha.
Posteriormente, con la crisis del 2001, pasó a trabajar en el Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ) donde estuvo 15 años liderando campañas para combatir la censura y asistir a reporteros en el Programa de las Américas. También, fue responsable del área de libertad de expresión en la fundación Open Society.
Lauría destaca un momento que lo marcó y lo impactara para darse cuenta de la importancia de la defensa de los derechos de los periodistas fue el caso del fotoperiodista José Luis Cabezas asesinado en 1997. “Fue el asesinato de un periodista más sangriento en el último tiempo exacto desde la restauración de la democracia en la Argentina”, recuerda Lauría.
A partir de lo sucedido, el director de la revista Noticias en ese entonces, Héctor D’Amico, le pidió que llevara el caso a las organizaciones de defensa y protección a los periodistas. “Recuerdo a las oficinas en CPJ entonces 1997 sin imaginar que cinco años después iba a estar cumpliendo funciones en esa tarea”, comenta.
“El Comité hizo una carta y trabajó con organizaciones internacionales y locales. Fue muy enfática al señalar digamos que que el caso de vida investigarse hasta sus últimas consecuencias para dar con los líderes materiales pero también con los autores intelectuales”.
“En ese momento el CPJ que tiene una Junta Directiva compuesta por periodistas estadounidenses muy influyentes. La presidenta de la Junta Directiva era la entonces dueña del Washington Post, Katherine Graham”. Llamó al Washington Post y a los pocos días entrevistó a la cronista sobre su visión sobre el asesinato de periodistas y la reacción sobre Cabezas.
“Causó bastante impacto teniendo en cuenta, quién era el personaje. Además ella habló sobre el significado que tenía la impunidad a los casos de asesinatos contra periodistas. Fue muy fuerte y me marcó, de alguna manera, en mi paso al activismo y a la protección de reporteros que es lo que me he dedicado desde hace ya más de 20 años”, reflexiona.
Lauría reconoce que «a veces los comunicadores y los medios no toman verdadera conciencia de la importancia de la libertad de prensa salvo cuando medios atacados censurado o un redactor tiene un problema”.
Comprender el rol del periodista en la sociedad es fundamental. “La posibilidad que los cronistas puedan cumplir con su tarea de informar a la ciudadanía y que la ciudadanía tenga información importante para tomar decisiones informadas es crucial para el debate público”.


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