De ‘El Punto de Costura’ a ‘La Primera Materia’  

Todos los viernes se pone en escena ‘El Punto de Costura’, la obra de la novelista Cynthia Edul, en el Galpón de Guevara. La pieza teatral reconstruye a partir de los hilos, telares, frases y sonidos la Historia mundial, local y familiar de Cynthia a través de un monólogo. Reinterpreta las luces del escenario y se inmortaliza en un libro que va a presentar a principios de agosto en la Feria de Editores. 

Del textil al texto hacia el teatro

La idea que inspiró a la obra se manifestó en cuatro partes a lo largo de tres años para estrenarse el año pasado. Principalmente, los ejes fueron las mujeres y el trabajo. 

Primero, por una comisión de un cuento que le pidió Mauro Libertel a Edul en la pandemia que tenía que ver con ese contexto social y los escritores. Después de varios días ella recuerda haberle contestado: “Perdón, que no respondí, pero yo no tengo nada para contarte en términos de escribir en la pandemia porque no estoy escribiendo nada, estoy a cargo de la empresa familiar porque mi vida es un caos absoluto, un vuelco de 180 grados y lo único que puedo contar es sobre el oficio de mi familia”, describe la dramaturga. Él le dijo que contara esa historia. 

El cuento que le pidió abarcaba la emigración de sus abuelos sirios a la Argentina que se dedicaban al rubro textil posterior a ser agricultores en el Monte Líbano. A su vez, recorre los hechos personales como nacionales. 

El negocio de textiles que gestiona la dramaturga en la calle Constitución. Imagen cortesía Cynthia Edul.

Por otra parte, Paloma Vidal hizo un ciclo de lecturas performáticas en San Pablo con mujeres de diversas disciplinas a partir de un eje propuesto. Como se encontraba con los tejidos, decidió ir por ese lado. “Tuvo que haber una investigación que saliera del relato familiar. También, cómo ese relato familiar interactuaba con la historia social y con la historia universal de la humanidad a partir de los textiles y cómo terminaba del textil al texto”. 

La tercera parte del desarrollo previo a ‘El Punto de Costura’ se vinculó con la creación de ‘Paraíso Club’ fundado por Edul junto a otros artistas de las escénicas. “El primer año se sustentó en una programación que hacíamos los socios fundadores. A partir del segundo año ya empezábamos a producir otros artistas de las escénicas. Lo que sucedió es que yo tenía que estrenar algo”, comenta Edul. 

El proyecto de las fibras seguía. “La llamé a Guillermina Etkin, le mostré el material que tenía, le propuse que se sumara como coautora en términos musicales y composición. Le pareció buenísimo”. La cuarta etapa tuvo que ver con la composición de la obra para la puesta en escena. 

Al mismo tiempo, tiene en cuenta cómo la trama es fundadora en muchos aspectos de la civilización. “Esta idea de que el lenguaje textil viene antes de la escritura, es decir, formaron la primera gramática de la Historia y tiene que ver con que se pudo desarrollar el trabajo manual con los hilos con el que se pudo construir un campo simbólico. De alguna forma ‘tirando’ de los hilos del textil, tiras de la Historia de la humanidad”, afirma.

Al hablar de su historia familiar y personal, reconoce que sus parientes tomaron a ‘El Punto de Costura’ como un homenaje a su hermano. “Muy forzado, que lo hiciera una actriz. Es mi historia, es mi vida y está en primera persona. Es la forma en la que yo escribo, pienso, asocio… y era raro. Yo leo bien en voz alta, entonces lo que tengo que hacer es leer bien en voz alta”, interpreta. 

Guillermina Etkin, coautora en composición, desgarrando tela. Imagen cortesía Cynthia Edul.

Del teatro a la biblioteca 

Cynthia Edul tuvo que sacar muchas escenas de ‘El Punto de Costura’. “Para que quedara más condensada y no dure tres horas”, explica la dramaturga. Entre esas escenas, está la historia del poliester y la contaminación que conlleva. “Yo, un poco, hago toda la historia del algodón en la obra para llegar al algodón que fabricaba mi familia, digamos aquel textil, que a mí me representa. El del presente es el textil sintético, el poliéster y todos sus derivados”. 

Entre los datos de contaminación que descubrió en la investigación para la obra teatral encuentra: “(…) el 10% de la huella de carbono, es de los textiles sintéticos. A su vez, el poliester larga microplásticos que contaminan el cuerpo. Es más, contaminan más en los espacios cerrados que abiertos. Pero, el 90% de la gente vive hoy en espacios cerrados y pasa más tiempo allí que en los abiertos, entonces estás mucho más expuesto a la contaminación de esos microplásticos”. 

Una editorial le propuso hacer un libro llamado ‘La Primera Materia‘. Va a presentarlo para la próxima Feria de Editores llevada a cabo del 8 al 11 de agosto. En el mismo pudo agregar las escenas que editó.

Reflexiones de la autora

Edul entiende que quiere ‘transmitir aquello que tenga sentido en la vida’. “Lo que hacemos, lo que construimos como comunidad, del valor de la lucha, del valor del trabajo, de nuestros destinos sociales, del lugar del que venimos, de las miradas sociales, de los lugares sobre los que venimos  y de cómo se tejen las tramas de nuestras vidas”, detalla la escritora. 

Identifica al teatro como un espacio de encuentro. “Recupera las narraciones orales y la obra busca abrir nuestros campos perceptivos, nuestras memorias, nuestros archivos emocionales y de alguna forma eso no es lo que está ahí dando vueltas para mí en el trabajo”. 

“Una frase expuesta en el libro de Virginia Postrel dice: ‘si cambias los textiles, cambias el mundo’. Entonces, me parece que mirando los textiles podemos, pensar otras formas de vida, que vuelva la vida más sustentable. Ahí está el gran debate en los próximos años”, reflexiona en cuánto su obra y la sociedad actual.

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