Pelomuerta: una crítica a la sociedad a través del humor 

Todos los martes de octubre vuelve a la escena teatral ‘Pelomuerta’, la obra de la dramaturga Paula Ransenberg, en el Galpón de Guevara.  La pieza transcurre en una peluquería inspirada en la experiencia de la directora. A través del humor y la musicalización desglosa cuestiones tabúes de la sociedad. 

“Yo estaba en la peluquería, cortándome el pelo, y escuché un diálogo muy delirante con un humor muy negro del peluquero con una clienta que le preguntaba por su mamá y que estaba haciendo, un diálogo que después quedó en la obra, y me pareció que era la punta de algo”, afirma Ransenberg como el antecesor a la pieza teatral. “Por la bestialidad del diálogo y al mismo tiempo por el humor, que combinado me atrae mucho, y eso fue el comienzo”. 

Hizo una investigación sobre el mundo de la belleza, del paso del tiempo, la relación con la madre y el amor, el amor propio, la decadencia y la muerte, temas tratados a lo largo de la historia. “Me pregunté por qué me parecía tan atractivo una peluquería, a donde vamos a ponernos bellos y a crear una apariencia. Es un lugar donde muchas veces se establecen diálogos muy íntimos, se hablan de cosas que tienen son todo lo contrario de la belleza y la sensualidad o el deseo sino con la decadencia”.

Aparte de envolver esos diálogos implícitos dentro de la peluquería o fuera de ella, la obra gira en torno al cabello, el de las protagonistas: Cloto y Laque. A la creadora le llamaba la atención el pelo por su simbología. “El pelo es la fuerza sexual, la juventud, la potencia pero también a las mujeres, el pelo largo el símbolo de la feminidad. Una feminidad antigua, la mujer tiene que ser bella, de pelo largo y dócil”, reflexiona la dramaturga. 

Escena de una de las protagonistas junto a su madre y primo. Ph: cortesía prensa de Pelomuerta.

“Uno tiene una crisis y lo primero que hace es cortarse el pelo”, afirma. Es lo que permanece como hilo conductor de la obra y de la vida de los seres humanos. “El querer cambiar el pelo es algo que permanece e incluso después de muerto. Desear cambiarlo es producir cambios interiores. Tiene que ver con preguntas que me surgen a partir de la vinculación que tengo y que tenemos y que veo que tenemos todos los seres humanos con el pelo. Los hombres y lo que le pasa con la pérdida del pelo. Parece que el pelo es la juventud y la falta de pelo es la vejez”, analiza. 

Al girar en torno a un elemento que es diferente para cada persona y la elección de las pelucas fue clave al armado de la obra y los personajes. Que connotan la personalidad de ellas, una pelirroja con rizos  intactos y voluptuosos y la otra con el pelo lacio y largo.  “Fueron apareciendo sobre todo en función de la dramaturgia. Mónica Gutiérrez, ex jefa de la peluquería ‘el San Martín’, fue la que hizo el diseño de las pelucas y es una genia”. 

Aunque la peluquería y el pelo fueron lo principal desde el día uno,  las canciones de Pelomuerta no. “No era para nada una intención de hacer un musical. Yo quería hacer una obra de teatro, pero en un momento me pasó que uno de los personajes me surgió que cante. Me venía un bolero, entonces lo escribí, desde la letra pensando en un ritmo y después empezó a aparecer otro y otro sucesivamente hasta aparecer alrededor de siete canciones y ahí decidí que era un musical”,  

La música aparte del humor surgió de forma natural. Crítica los cánones de belleza a través del humor. Ph: cortesía prensa de Pelomuerta.

“No sabía ni cómo se hacía ni cómo era”, confirma. “Me comuniqué con Facundo Borgia y  empezamos a planear el musical. Empezó a guiarme y dijimos que teníamos que construir un musical y tenía que empezar con un tema, meternos en ese mundo que para mí fue muy apasionante porque además tuve que convocar a actores, que además cantaran y fue un desafio”. Aun así considera que la obra es un híbrido ya que “la gente que va a verla dice bueno es un musical, pero no es un musical”. 

Pelomuerta busca enfrentarse a los paradigmas establecidos de la sobrevaloración de la juventud de mantenerse deseable y jóven, la belleza y la sensualidad y bromea al respecto. Juega con los diálogos internos que empiezan en una peluquería, se traducen al mundo exterior y las relaciones entre personas y uno mismo. 

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