Está claro que para los argentinos, los símbolos patrios y otros elementos propios de la argentinidad, siempre se encuentran presentes en todos los ámbitos de la vida cotidiana de cada uno. Desde el uso de los colores, las puteadas, los chistes internos, la pasión por el fútbol, la sobremesa, el amor por la comida hasta los valores de la familia y la amistad.
La cultura se manifiesta en la industria de la moda. Por lo tanto, la cultura argentina se impregna de todo lo relacionado al diseño y a otros aspectos que se convierten en populares entre la población del país austral; hay varios términos que destacan la reivindicación de símbolos patrios.

¿Meta-argentinidad o neoargentinismo?
Esta reivindicación de símbolos patrios en la cultura popular argentina tuvo un primer término que se llama Meta-argentinidad. Gaba Najmanovich es una analista de tendencias que tiene un soporte de periodismo y diseño y es quien creó esta tendencia.
En mayo de 2024, en su newsletter ‘Exprimido de tendencias’, escribió sobre este fenómeno. Según Najmanovich la Meta-argentinidad “aparece como una nueva tendencia que cristaliza estos sentimientos de orgullo y celebración del localismo donde lxs consumidorxs redescubren y rediseñan lo que significa ser argentinx. En este juego de abrazar a la cultura nacional y los símbolos argentinos, lxs consumidorxs encuentran un espacio compartido que conecta borrando diferencias”.
En una entrevista en un stream, Najmanovich destaca sobre la tendencia: “Me lo vuelvo a encontrar cada vez, más acentuado, es este nuevo vínculo del argentino con la argentinidad. Es una argentinidad, por un lado muy meta y por el otro lado, muy fresca, irónica y cruda. El aceptar, el abrazar nuestra Historia pudiendo reírnos de nosotros, reviviendo nuestros símbolos históricos a pesar de lo que es nuestra realidad. Somos un pueblo orgulloso y mismo a pesar de nuestra realidad e historia reciente, ves un resurgir del sentimiento patriótico y de los símbolos de la argentinidad”.
A través de este newsletter desglosa que la tendencia se puede observar a través de estéticas y comportamientos de consumo concretos. Lo atribuye a la vuelta del bodegón, la reinterpretación de la indumentaria futbolera fuera del deporte, la medialuna curada por panaderías jóvenes, el surgimiento del Gauchito Gil como un ícono pop y la aparición de marcas de ropa que buscan resaltar la relevancia cultural de los símbolos locales con estilo, entre otros ejemplos. También, habla de los “consumos localistas” por la crisis económica y la tendencia de los memes en redes sociales que celebran lo local a través del humor y la ironía.
Hay otro término para comunicar el fenómeno que revaloriza los símbolos australes. Lessie Borobio, licenciada en comunicación e influencer, en un stream le preguntaron sobre su punto de vista de “copiar o referenciar” a Europa o a las clases más altas para formar el gusto propio. A lo que Lessie respondió: “Tenemos el gusto colonizado; no solamente por influencias europeas y norteamericanas, sino obviamente todo lo que viene de clases más elevadas. Pero, hay una incipiente corriente de algo que se llama neoargentinismo, esta idea de apropiación de símbolos e iconografía popular que apareció, para mí, entre la pandemia, ganar el mundial y un poco como resistencia de la situación politicoeconómica”, habla la influencer.
Mientras que la periodista Victoria Guazzone Di Passalacqua llamó a la tendencia Chic patriótico y a través de una nota destacó marcas que revalorizan elementos como la escarapela, el escudo de la República y la bandera.
Se puede observar un cambio cultural significativo en Argentina, donde la identidad nacional y sus símbolos están siendo reapropiados y celebrados de una manera novedosa, que combina el orgullo con la ironía y la adaptación a la realidad contemporánea. Este fenómeno parece estar impulsado por una combinación de factores sociales, económicos y emocionales, y se manifiesta en diversas expresiones de la cultura popular y el consumo.

¿Cuándo empezó esta tendencia argenta?
Aunque no hay una fecha exacta de cuándo haya comenzado, se estipula que fue aproximadamente hace cuatro años con el desarrollo de la pandemia. “Empezó con los buzos de facultades nacionales”, subraya Lessie sobre un punto que marcó el antes y después de la tendencia austral.
Experiencia Sabia es la marca que fue pionera con los buzos de facultades nacionales. Magalí Montenegro, una de las fundadoras de la marca, charló con On Gloss para la producción de esta nota. Su marca se dio por el contexto y por la necesidad. “Mis viejos siempre se dedicaron a lo que es la industria textil, particularmente la producción de ropa de trabajo, de buzos de egresados. Imagínate que arrancó la pandemia. Esos dos rubros, si se quiere la educación y el laburo presencial, se cortó. La fuente de ingreso de mis viejos, así de un día para el otro, se vio muy restringida”, detalla la emprendedora.
Para generar un ingreso, que en ese momento no sabían el éxito que iban a obtener, para cubrir por lo menos sus costos. No sabían que se convertiría en el ingreso principal de su familia. Su primera creación fue un top con unos retazos de friza que habían sobrado. La marca se abocó principalmente como indumentaria de fandoms como la de Harry Styles, Taylor Swift, Harry Potter, etcétera. Aunque ella, politóloga, ni su hermana Sabrina, ingeniera industrial, la pandemia las llevó por un camino completamente impensado.
“La idea se gestó en el 2023, antes de que nos viralicemos”, afirma Magalí. Ella mientras cursaba en la Universidad de Buenos Aires veía a muchos de sus compañeros que en la cursada tenían buzos universitarios de facultades extranjeras como Oxford, Harvard y Yale. “Están usando buzos universitarios que representan la antítesis de lo que es la educación en Argentina, que es pública y gratuita, es decir, que está pensada desde una lógica de comunidad”.
“Tenemos nuestras propias universidades con su propio prestigio, su historia y un poco de eso que quisimos recolectar con mi hermana y trasladarlo a una simbología más nacional. Lo que se nos ocurrió es extrapolar los buzos universitarios y adaptarlos a las universidades nacionales”, explica. Comenzaron a diseñar algunos buzos de algunas universidades públicas dado al corto presupuesto con el que contaban en el momento.
“El día que los publicamos, justo también cayó y esto fue absolutamente azaroso, no lo planificamos para nada, la publicación nuestra del estreno de los buzos la semana anterior de la primera marcha federal universitaria que se hizo el año pasado. En un contexto donde todo el mundo estaba problematizando o estaba poniendo sobre la mesa la situación de las universidades nacionales”, recuerda Magali sobre la viralización de su marca.
A través de la institución que es la universidad pública, Magali reflexiona: “Nos ha dado tantas oportunidades porque sin la universidad pública ninguna de mis hermanas ni yo podríamos estar estudiando, la verdad es que no tendríamos la plata para pagar los aranceles de las universidades privadas”.

3 marcas que transpiran la camiseta
Experiencia Sabia fue pionera con la tendencia austral. Sin embargo hay muchas marcas que también destacan otros aspectos de la cultura argentina. Es fundamental mencionar por lo menos tres.
Se puede hablar de la reinterpretación de la camiseta de la selección argentina. Alrededor del mundo, el blockecore y blockette son tendencias impulsada por la generación Z de usar camisetas deportivas (de distintas disciplinas pero en general de fútbol) pero desde un lado estético y para nada relacionado al ejercicio. Por ejemplo, en Unitivo lo tomaron e hicieron camisetas de fútbol inspiradas en los colectivos y sus colores que hacen distintos recorridos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Las líneas 10 (Wilde-Palermo), la línea 29 y la 39 fueron las musas para el drop.
La directora creativa de la marca, Melina Knees confesa: “Un amigo de la diseñadora llegó con la idea de este universo único de Argentina en ninguna otra parte del mundo los colectiveros le ponen tanto amor a la decoración y ornamentación como acá. Nos parecía que el lenguaje de colores y formas iba perfecto con las camisetas de fútbol que era una tendencia más global y así decidimos unirlos y crear esas prendas”.
Unitivo también toma otros elementos patrios como las comidas típicas, las empanadas, las medialunas y el sanguche de miga, para sus prendas. Del mismo modo, también utilizaron ciudades argentinas para buzos. “Nos parece que el universo argentino es una mezcla de muchas cosas y único a la vez, si bien la moda en general es una disciplina muy globalizada nos gusta mostrar las cosas que nos hacen únicos y diferenciarnos con eso”, confirma Knees sobre la inspiración de la cultura local.
Hay una tendencia que es parte del ADN de una marca 100% argenta. “Esquina es como si París Hilton y un gaucho hubiesen tenido una hija(…)”, afirmó Josefina Roveta en la edición Otoño-Invierno 2024 de Designers.
Uno de los pilares de Esquina es el neogauchismo. El neogauchismo en la moda argentina es una tendencia contemporánea que reinterpreta y resignifica elementos de la vestimenta tradicional del gaucho, adaptándolos a diseños y estilos actuales. No se trata de una copia literal del atuendo gauchesco, sino de una inspiración que se fusiona con las tendencias urbanas y de diseño.
Roveta añade: “Nuestras colecciones reinterpretan el patrimonio cultural del país, desde las tradiciones gauchas hasta las técnicas indígenas, fusionándolas con una perspectiva contemporánea, ultrafemenina o queer. Su tradición se fusiona con lo kitsch, arraigada en la nostalgia y el humor”.
El neogauchismo tiene varias características que lo hacen singular. Primero, el uso de materiales tradicionales como el cuero, la lana, la alpaca, el lino y el algodón rústico. Segundo, el uso de siluetas y detalles funcionales reinterpretados como el poncho, la bombacha, el chambergo (sombrero), las alpargatas y el pañuelo, pero adaptados a cortes y usos contemporáneos.
Del mismo modo, los estampados y texturas autóctonas que incorporan guardas pampas, iconografía ecuestre o texturas que recuerdan a los paisajes argentinos. Igual, los bordados, trabajos en cuero, platería criolla reinterpretada en accesorios, pueden ser parte de esta estética, resaltando la tradición y la habilidad manual. También es común ver elementos neogauchescos con prendas urbanas combinados con jeans, zapatillas, camisas modernas, creando un contraste interesante entre lo tradicional y lo actual.
Hay un valor artesanal que tiene la industria local de la moda como el bordado. La meta-argentinidad también se puede observar en accesorios como es el caso de Paisana. Desde 2011, Mercedes Güiraldes, la mente detrás de la marca Paisana, ha expandido la presencia de los símbolos patrios más allá de las insignias tradicionales, incorporándolos en diversos objetos, accesorios y prendas. Inicialmente, sus creaciones se centraron en boinas con bordados florales, pero la demanda y ciertas influencias la llevaron a explorar la inclusión de motivos patrióticos en sus diseños.
Entre sus productos más queridos resaltan cuadros, gorras, ruanas, camperas de jean, pañuelos y escarapelas. “Creo que estamos en un proceso de des-solemnización de lo formal y protocolar. Los símbolos pertenecían a las instituciones y a ‘la política’, ahora le pertenecen a los argentinos. Mejor dicho: siempre nos pertenecieron, pero ahora tomamos conciencia”, describe.

¿Qué significa que los símbolos patrios sean tendencia?
Muchos factores hicieron que se diera en este momento del siglo XXI la revalorización de los símbolos patrios. La pandemia, el mundial, el conflicto políticoeconómico, las redes sociales y la globalización son algunos de los causantes de la meta-argentinidad.
“Buscando hacerle frente a las fuerzas igualadoras de la globalización, lxs consumidorxs reconectan con su herencia nacional”, escribe en su newsletter Gaba Najmanovich sobre la tendencia.
La tendencia le hace frente a las influencias que se consumen en redes sociales y otros medios tradicionales. De alguna manera, el neoargentismo va en contra de lo establecido. La moda refleja a través de lo estético los valores, las creencias, las aspiraciones, las tensiones y los cambios de una sociedad en un momento histórico determinado. Una tendencia puramente argentina destaca el anhelo de la población querer diferenciarse y apoyarse en un momento de tantos cambios y dificultades.
“Creo que quizás este resurgimiento de los valores nacionales, quizás más reflejados en la ropa tienen que ir acompañados con una declaración de intención de la persona que lo hace porque si no siento que le falta cerrar un círculo”, concluye la diseñadora sobre la tendencia.
Que los símbolos patrios sean tendencia indica un movimiento cultural donde la identidad nacional se vuelve relevante y visible en la vida cotidiana de las personas, expresándose a través de diferentes formas de consumo y expresión cultural. Demuestra el orgullo por los colores de la camiseta a través de la moda, un fenómeno que se adapta y es un reflejo de las circunstancias sociales, políticas y económicas de una nación.



Replica a El debut de NCNL en Designers BA Otoño-Invierno 2025 – ON GLOSS Cancelar la respuesta